Lexus, filial de lujo de la marca Toyota, presenta un leve reestyling para su modelo más accesible. El nuevo Lexus IS recibirá, junto a unos ligeros cambios estéticos, un nuevo motor, que presumiblemente será el más vendido de la gama. Al menos en el competitivo mercado europeo.
Por fuera, la variación es mínima, resaltando unos nuevos faros antinieblas de forma redondeada y la inclusión de diodos led diurnos bajo los faros delanteros. Poco más cabe resaltar del exterior, ya que la principal baza con la que han jugado los japoneses, ha sido con la inclusión de un nuevo motor turbodiésel en la gama, que le permita plantar cara a los modelos prémium de las marcas germanas; léanse Mercedes, BMW, o Audi.
El bloque motor elegido para llevar esto a cabo, es el mismo 200d que ya monta el Toyota Avensis, pero ligeramente recortado en potencia con tal de cumplir con la norma Euro5. Este propulsor tiene una cilindrada de 2,2 litros y ofrece una rendimiento de 150 Caballos, mediante transmisión manual de 6 velocidades. A pesar de su cilindrada, mantiene una buena cifra de consumo, quedándose en unos ajustados 5,1 litros por cada cien kilómetros recorridos (medio litro menos que su hómonimo de Toyota). Acelera de 0 a 100 en 10,2 segundos, y la velocidad máxima se queda en 205 km/h. Cifras que, sin ser brillantes, son más que suficientes para mover con soltura este coche.
El resto de motores (tanto el diésel 220d de 170 Cv, como los dos gasolina de 208 y 423 Cv) también han sido optimizados, consumiendo una media de 0.5 litros menos que antes y reduciendo sus emisisones de CO2, con el objetivo de cumplir con las nuevas normativas. Pero, como ya había dicho antes, su principal baza de cara al mercado europeo, es el propulsor de acceso a la gama, el 200d.
Fuente: Terra