La marca nipona ha llamado a revisión a 186 unidades del monovolumen Mazda5, fabricadas entre el 29 de junio de 2009 y el 28 de abril de 2010. De todas ellas, se estima que una cuarta parte podría presentar una posible oxidación del cable de la bomba de combustible.
Dicho fallo, podría provocar que el motor se detuviese con el vehículo en marcha, aunque desde Mazda quitan hierro al asunto aduciendo que “es muy improbable que esto pudiera desembocar en un accidente grave”. De todas formas, los japoneses se han acogido al proverbio “Más vale prevenir que curar”...
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